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Mi estrellita Martina
mfpellegrini - 04:31am Jul 23, 2008 EST
Todo transcurría felizmente, era una beba más que deseada... estaba a punto de cumplir mi gran sueño, mi gran anhelo de tener en mis brazos a mi pequeña Martu. Fui a hacerme la eco 4D (estaba ya de 28 semanas) y ahí el ecógrafo comenzó a hacernos preguntas sobre estudios hechos durante el embarazo, el nt plus, la curva de glucosa hasta que mi marido le pregunta pero está todo bien? y le dice aparece una imagen de doble burbuja, eso significaba una obstrucción en el duondeno y hacía que yo tuviera aumento de líquido amniotico. Cuestión que justo en ese momento mi médico estaba de vacaciones, con lo cual hablamos con la partera y tuve que hacer reposo. A la semana siguiente volví a hacerme una eco y todo estaba igual no había cambios. A los dos días ya había regresado mi médico y nos dijo que esto no era grave que cuando Martina saliera de mi panza se la operaba y listo, que quizá el post operatorio era medio extenso (15 o 20 días) pero que todo iba a estar bien. También nos comentó que esta mal formación que ella tenía era una característica de los chicos con sindrome de down, sentimos que se nos venía el mundo abajo, todo había sido más que perfecto y ahora todo estaba mal, muy mal. Fuimos a ver a la jefa de neonatología de la Suizo que ahí era donde iba a nacer y nos explicó bien como iba a ser todo, vio las ecografías y en base a todo eso ella no consideraba que tuviera sindrome de down pero tampoco lo podía descartar, por lo tanto nos hizo una orden para hacernos un estudio del corazón de Martina, si eso daba bien era otro punto a favor para descartar el sindrome, nos dio perfecto (pero es como una ecografía es algo estadístico no certero 100%). Luego de eso yo seguí con reposo como me había indicado porque podía tener un parto prematuro por el exceso de líquido y eso podía empeorar el cuadro. Nos asesoramos con un cirujano infantil respecto de la operación y dijo que era algo simple, que no había mayores riesgos pero que obviamente no dejaba de ser una operación y debía dormirla toda a Martina.
El jueves 20 de marzo fui a ver a mi médico para control, justo jueves santo y me encontro perfecta, me dijo que la panza se había mantenido en el tamaño y eso era bueno porque no seguía aumentando el líquido y de alguna manera estaba todo estable. Durante semana santa Martina no paró de moverse más de lo de siempre, era muy inquieta, y el martes por la tarde llega mi marido de trabajar y le comento que la gordita no se había movido desde el mediodía que me resultaba rara, y me dijo no te olvides que el médico le tocó la cabecita quizá se está terminando de encajar y no tiene mucho lugar yo ya estaba en mi semana 33, yo tenía miedo (recordé mucho a Cecilia una amiga de una amiga mía que en su mes 8 su bb falleció ahorcado con el cordón) y pensaba en ella, y sabía que yo estaba pasando por algo casi igual,recé mucho, le pedía que por favor se moviera para mamá que mamá estaba asustada que no me hiciera eso que la amaba y que necesitaba quedarme tranquila que ahi adentro estaba todo bien pero nada, me desperté a las 4 de la mañana del miércoles, recé un rosario entero y ella seguía sin moverse, mi marido se fue a trabajar y yo me quedé muy mal, lloraba mucho.. me dí un baño de inmersión como a ella tanto le gustaba y se movía y tampoco nada. LLamé a la partera le comenté lo que me pasaba y me dijo que a veces no se movían tanto cuando ya estaba tan avanzado el embarazo pero que la fuera a ver al mediodía si quería así me hacía un monitoreo. Cuestión que esperé una hora más pasado el mediodía y llamé a mi médico que atendía por la tarde y me dijo que ya sabía por la partera lo que me pasaba que fuera al consultorio que me hacía él el monitoreo. Fuimos con mi marido que se volvió de trabajar porque yo era un mar de lágrimas, y el médico me hace el monitoreo y se sentían unos latidos pero él no podía darse cuenta si era mis latidos o los de ella ya que yo estaba muy taquicárdica, razón por la cual me dio una orden y fui a un centro de imágenes que quedaba a una cuadra y media a hacerme la eco. Entramos al lugar y le digo al ecógrafo necesitamos saber puntualmente si está todo bien porque no se mueve desde ayer, y el tipo me mira y me dice no tengo buenas noticias con una cara de nada que en la vida me voy a imaginar y mi marido se partió en llanto y yo me levanté de la camilla y le dije al ecógrafo vos con esa cara me está queriendo decir que tengo a mi hija muerta en la panza? y me mira y me hace un gesto como diciendo sí... llamé a mi médico envuelta en una ira total no lloraba estaba enojada, con bronca, no podía creer que me estaba pasando esto. Volvimos a mi médico y no podía entender como había pasado algo así. Me dijo que había dos opciones inducir el parto o ir directamente a cesarea, pero para que fuera parto normal había que hacer un tratamiento con una medicación por dos días y no era seguro que dilatara y demás. Nos fuimos diciendo que iba a ser parto normal y empezamos a llamar a la flia y a los más amigos para contarles lo sucedido. Todos se vinieron volando a casa, todos lloraban y no lo podían creer, mi marido era una piltrafa y yo seguia sin llorar (muy raro en mí) pero verlo a él tan hecho pelota me "obligaba" a estar fuerte yo. Después de unas horas mi marido me dijo que no podía verme más con la panza que por favor llamáramos al médico e hicieramos cesárea para terminar con esto de una vez por todas. Llamamos al médico y a la hora estábamos todos allá, sí todos... un miércoles a las 22.30 hs me operaron y eran las dos de la mañana y la flia y sobretodo muchísimos amigos estaban ahí acompañándonos. Yo pedí que me durmieran y mi marido estuvo presente en toda la operación y quiso verla a Martina, yo preferí no verla y quedarme con el recuerdo de la panza y con la foto de la 4D (hoy por momentos me arrepiento de no haberla visto). Ni bien desperté de la anestecia estaba como en shokc y lo ví a mi marido y le pregunté COMO ERA? y me respondió HERMOSA, con una nariz porotito y tu misma boca... y ahí sí ya no podía aguantar las gana de llorar... me llevaron a la habitación y pude ver a mi mamá, a mi hermano y a mi suegra... vinieron a darme un beso y se fueron porque no les permitían estar. No pude dormir en toda la noche, estaba como en una nube que seguía sin poder creer que había pasado algo así. El jueves vinieron muchas pero muchas personas y terminé descompuesta y seguía sin llorar... hasta que el viernes amanecí en un llanto, hablamos mucho con mi marido y estábamos más que unidos. El sábado volvimos a casa y yo pedí que no sacaran nada de su cuarto (nos habíamos mudado hacía 15 días para que ella tuviera su habitación) que eso quería hacerlo con mi marido entre los dos. Pasamos ese fin de semana como pudimos y el lunes tuvimos que ir a comprar la urna y pasar a buscar las cenizas por chacarita, yo fui casi arrastrándome porque estaba muy dolorida de la operación, vinieron a chacarita nuestros familiares y nuestros amigos una vez más ... tuvimos una larga espera hasta que me entregaron a mi hija como nunca imaginé que me la podían entregar... como siempre digo yo soñaba irme del hospital con mi hija en brazos y me fui de chacarita con mi hija hecha cenizas.
A los dos días nos fuimos con mi marido a Cariló a tirar sus cenizas en el agua, a dejarla descansar en paz... elegimos ese lugar porque fue ahí mismo donde la concebimos y porque para nosotros el mar es un lugar muy nuestro, de hecho nos conocimos en la playa y siempre fue muy significativo y consideramos que debía irse al mismo lugar de donde había venido... fue otro momento durísimo inolvidable...
A los dos meses de esto tuvimos la respuesta de la autopsia, y fue muerte súbida, el destino, el azar, no sé hizo que no tuviera que ser y que mi hija hoy esté jugando en el cielo con Dios y más que cuidada sin dudas. de todas maneras ahora estamos en una instancia de estudios genéticos porque queremos descartar que todo esto sea por algo que tenemos nosotros, recién el 8 de agosto vamos a saber ya todo y darle por decirlo de alguna manera un cierre a lo que sucedió, después queda aprender a vivir con este dolor y con esta ausencia.
Yo volví a trabajar al mes y algo porque estar en casa no me hacía bien, pero empecé a ir media jornada (ahora ya estoy jornada completa) y hoy en día estamos yendo a terapia, es una psicóloga especialista en padres que pierden hijos que nos ayuda mucho, de hecho nos recomendó anotarnos en una página que se llama www.nacersanos.org donde hay mucho material también sobre el duelo este que estamos atravesando y nos sentimos leyendo eso muy identificados y no tan solos.
Hoy la extraño a mi hija como a nadie, sigo por momentos sin poder creer lo que sucedio, y estimo que a medida que pase el tiempo las cosas van a ir asimilandose más... tan solo pasaron 3 meses y medio, el dolor está en carne viva y es un proceso durísimo y extenso. Lo que puedo rescatar de todo esto es que hizo que el amor que nos sentíamos con mi marido se potenciara y es ella seguramente la que nos envia todo ese amor.
La mamá de la estrellita más brillosa.
Todo transcurría felizmente, era una beba más que deseada... estaba a punto de cumplir mi gran sueño, mi gran anhelo de tener en mis brazos a mi pequeña Martu. Fui a hacerme la eco 4D (estaba ya de 28 semanas) y ahí el ecógrafo comenzó a hacernos preguntas sobre estudios hechos durante el embarazo, el nt plus, la curva de glucosa hasta que mi marido le pregunta pero está todo bien? y le dice aparece una imagen de doble burbuja, eso significaba una obstrucción en el duondeno y hacía que yo tuviera aumento de líquido amniotico. Cuestión que justo en ese momento mi médico estaba de vacaciones, con lo cual hablamos con la partera y tuve que hacer reposo. A la semana siguiente volví a hacerme una eco y todo estaba igual no había cambios. A los dos días ya había regresado mi médico y nos dijo que esto no era grave que cuando Martina saliera de mi panza se la operaba y listo, que quizá el post operatorio era medio extenso (15 o 20 días) pero que todo iba a estar bien. También nos comentó que esta mal formación que ella tenía era una característica de los chicos con sindrome de down, sentimos que se nos venía el mundo abajo, todo había sido más que perfecto y ahora todo estaba mal, muy mal. Fuimos a ver a la jefa de neonatología de la Suizo que ahí era donde iba a nacer y nos explicó bien como iba a ser todo, vio las ecografías y en base a todo eso ella no consideraba que tuviera sindrome de down pero tampoco lo podía descartar, por lo tanto nos hizo una orden para hacernos un estudio del corazón de Martina, si eso daba bien era otro punto a favor para descartar el sindrome, nos dio perfecto (pero es como una ecografía es algo estadístico no certero 100%). Luego de eso yo seguí con reposo como me había indicado porque podía tener un parto prematuro por el exceso de líquido y eso podía empeorar el cuadro. Nos asesoramos con un cirujano infantil respecto de la operación y dijo que era algo simple, que no había mayores riesgos pero que obviamente no dejaba de ser una operación y debía dormirla toda a Martina.
El jueves 20 de marzo fui a ver a mi médico para control, justo jueves santo y me encontro perfecta, me dijo que la panza se había mantenido en el tamaño y eso era bueno porque no seguía aumentando el líquido y de alguna manera estaba todo estable. Durante semana santa Martina no paró de moverse más de lo de siempre, era muy inquieta, y el martes por la tarde llega mi marido de trabajar y le comento que la gordita no se había movido desde el mediodía que me resultaba rara, y me dijo no te olvides que el médico le tocó la cabecita quizá se está terminando de encajar y no tiene mucho lugar yo ya estaba en mi semana 33, yo tenía miedo (recordé mucho a Cecilia una amiga de una amiga mía que en su mes 8 su bb falleció ahorcado con el cordón) y pensaba en ella, y sabía que yo estaba pasando por algo casi igual,recé mucho, le pedía que por favor se moviera para mamá que mamá estaba asustada que no me hiciera eso que la amaba y que necesitaba quedarme tranquila que ahi adentro estaba todo bien pero nada, me desperté a las 4 de la mañana del miércoles, recé un rosario entero y ella seguía sin moverse, mi marido se fue a trabajar y yo me quedé muy mal, lloraba mucho.. me dí un baño de inmersión como a ella tanto le gustaba y se movía y tampoco nada. LLamé a la partera le comenté lo que me pasaba y me dijo que a veces no se movían tanto cuando ya estaba tan avanzado el embarazo pero que la fuera a ver al mediodía si quería así me hacía un monitoreo. Cuestión que esperé una hora más pasado el mediodía y llamé a mi médico que atendía por la tarde y me dijo que ya sabía por la partera lo que me pasaba que fuera al consultorio que me hacía él el monitoreo. Fuimos con mi marido que se volvió de trabajar porque yo era un mar de lágrimas, y el médico me hace el monitoreo y se sentían unos latidos pero él no podía darse cuenta si era mis latidos o los de ella ya que yo estaba muy taquicárdica, razón por la cual me dio una orden y fui a un centro de imágenes que quedaba a una cuadra y media a hacerme la eco. Entramos al lugar y le digo al ecógrafo necesitamos saber puntualmente si está todo bien porque no se mueve desde ayer, y el tipo me mira y me dice no tengo buenas noticias con una cara de nada que en la vida me voy a imaginar y mi marido se partió en llanto y yo me levanté de la camilla y le dije al ecógrafo vos con esa cara me está queriendo decir que tengo a mi hija muerta en la panza? y me mira y me hace un gesto como diciendo sí... llamé a mi médico envuelta en una ira total no lloraba estaba enojada, con bronca, no podía creer que me estaba pasando esto. Volvimos a mi médico y no podía entender como había pasado algo así. Me dijo que había dos opciones inducir el parto o ir directamente a cesarea, pero para que fuera parto normal había que hacer un tratamiento con una medicación por dos días y no era seguro que dilatara y demás. Nos fuimos diciendo que iba a ser parto normal y empezamos a llamar a la flia y a los más amigos para contarles lo sucedido. Todos se vinieron volando a casa, todos lloraban y no lo podían creer, mi marido era una piltrafa y yo seguia sin llorar (muy raro en mí) pero verlo a él tan hecho pelota me "obligaba" a estar fuerte yo. Después de unas horas mi marido me dijo que no podía verme más con la panza que por favor llamáramos al médico e hicieramos cesárea para terminar con esto de una vez por todas. Llamamos al médico y a la hora estábamos todos allá, sí todos... un miércoles a las 22.30 hs me operaron y eran las dos de la mañana y la flia y sobretodo muchísimos amigos estaban ahí acompañándonos. Yo pedí que me durmieran y mi marido estuvo presente en toda la operación y quiso verla a Martina, yo preferí no verla y quedarme con el recuerdo de la panza y con la foto de la 4D (hoy por momentos me arrepiento de no haberla visto). Ni bien desperté de la anestecia estaba como en shokc y lo ví a mi marido y le pregunté COMO ERA? y me respondió HERMOSA, con una nariz porotito y tu misma boca... y ahí sí ya no podía aguantar las gana de llorar... me llevaron a la habitación y pude ver a mi mamá, a mi hermano y a mi suegra... vinieron a darme un beso y se fueron porque no les permitían estar. No pude dormir en toda la noche, estaba como en una nube que seguía sin poder creer que había pasado algo así. El jueves vinieron muchas pero muchas personas y terminé descompuesta y seguía sin llorar... hasta que el viernes amanecí en un llanto, hablamos mucho con mi marido y estábamos más que unidos. El sábado volvimos a casa y yo pedí que no sacaran nada de su cuarto (nos habíamos mudado hacía 15 días para que ella tuviera su habitación) que eso quería hacerlo con mi marido entre los dos. Pasamos ese fin de semana como pudimos y el lunes tuvimos que ir a comprar la urna y pasar a buscar las cenizas por chacarita, yo fui casi arrastrándome porque estaba muy dolorida de la operación, vinieron a chacarita nuestros familiares y nuestros amigos una vez más ... tuvimos una larga espera hasta que me entregaron a mi hija como nunca imaginé que me la podían entregar... como siempre digo yo soñaba irme del hospital con mi hija en brazos y me fui de chacarita con mi hija hecha cenizas.
A los dos días nos fuimos con mi marido a Cariló a tirar sus cenizas en el agua, a dejarla descansar en paz... elegimos ese lugar porque fue ahí mismo donde la concebimos y porque para nosotros el mar es un lugar muy nuestro, de hecho nos conocimos en la playa y siempre fue muy significativo y consideramos que debía irse al mismo lugar de donde había venido... fue otro momento durísimo inolvidable...
A los dos meses de esto tuvimos la respuesta de la autopsia, y fue muerte súbida, el destino, el azar, no sé hizo que no tuviera que ser y que mi hija hoy esté jugando en el cielo con Dios y más que cuidada sin dudas. de todas maneras ahora estamos en una instancia de estudios genéticos porque queremos descartar que todo esto sea por algo que tenemos nosotros, recién el 8 de agosto vamos a saber ya todo y darle por decirlo de alguna manera un cierre a lo que sucedió, después queda aprender a vivir con este dolor y con esta ausencia.
Yo volví a trabajar al mes y algo porque estar en casa no me hacía bien, pero empecé a ir media jornada (ahora ya estoy jornada completa) y hoy en día estamos yendo a terapia, es una psicóloga especialista en padres que pierden hijos que nos ayuda mucho, de hecho nos recomendó anotarnos en una página que se llama www.nacersanos.org donde hay mucho material también sobre el duelo este que estamos atravesando y nos sentimos leyendo eso muy identificados y no tan solos.
Hoy la extraño a mi hija como a nadie, sigo por momentos sin poder creer lo que sucedio, y estimo que a medida que pase el tiempo las cosas van a ir asimilandose más... tan solo pasaron 3 meses y medio, el dolor está en carne viva y es un proceso durísimo y extenso. Lo que puedo rescatar de todo esto es que hizo que el amor que nos sentíamos con mi marido se potenciara y es ella seguramente la que nos envia todo ese amor.
La mamá de la estrellita más brillosa.
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